Julio Verne. Los límites de la imaginación

Julio Verne. Los límites de la imaginación

Fundación Telefónica, Madrid

6 Noviembre 2015 – 21 Febrero 2016

Julio Verne (Nantes, 1828 – Amiens, 1905) es reconocido como uno de los autores más prolíficos, populares e influyentes de la literatura universal. Fiel al positivismo de la Segunda Revolución Industrial, creó un poderoso imaginario de enorme verosimilitud, gracias al profundo interés por las ciencias, la exploración y la industria que compartía con muchos de sus contemporáneos. Sus novelas, perfectamente documentadas, recogieron el espíritu de su tiempo, cartografiaron el mundo conocido y abrieron las puertas a espacios hasta entonces apenas intuidos. Su universo literario está en el origen de la curiosidad de muchos lectores que, en algún momento, quisieron acometer lo que el autor aventuró, en ocasiones de modo visionario. Aunque Julio Verne no fue un escritor de ciencia ficción, muchos autores del género reconocen estar en deuda con él, pues puso su creatividad al servicio del progreso y se proyectó hacia los lectores del futuro.

La exposición ofrece al visitante una aventura que difumina los límites entre invención y realidad, entre literatura y vida. Como un explorador, el visitante podrá cruzar tierras, mares, cielos, desiertos helados e, incluso, viajar a través del espacio y el tiempo.

La exposición se plantea en dos áreas que representan el mundo de la imaginación y el de la realidad, interconectados mediante un sistema de “rutas”. En la primera zona el visitante entra en un diagrama tridimensional que representa la cabeza de Verne, donde se pueden entender las conexiones entre los ingredientes que dieron forma a sus libros: personajes, criaturas fantásticas, animales o inventos. A medida que se avanza, las rutas se van ordenando y se va dibujando un mapa que nos ayudará a descubrir los secretos de la segunda parte de la exposición, donde se muestran las experiencias y descubrimientos de grandes personajes contemporáneos de Verne.

El visitante, explorador y aventurero, viaja ligero de equipaje entre ambos mundos y siguiendo esta idea, el diseño museográfico se reduce a un único elemento; unas cuerdas que materializan los trazos que cualquier explorador haría en su propio mapa. De esta forma, todo aquel que visita la exposición, entiende y se identifica con las rutas que Verne dibujaba en su globo terráqueo cada vez que empezaba un nuevo relato.

Esta reducción de los recursos materiales minimizará la generación de residuos y junto al uso de tecnología de alta eficiencia energética garantizan que la exposición reduzca su huella de carbono.

 



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